| |
Se puede disfrutar de una
navegación a vela por la Tierra del Fuego, se trata de
una manera diferente de observar este paisaje rodeado de
montañas y mar. Hay sitios que con solo
mencionarlos, como el Cabo de Hornos, Antártida, Isla de
los Estados o los Glaciares de la Cordillera Darwin aún
menos conocida, pero no menos atractiva; nos generan
curiosidad por conocer.
Debido
al calado y la eslora de estas embarcaciones, nos permite
observar paisajes realmente bellos, y acceder a pequeñas
bahías o caletas de aguas profundas, que nos aseguran un
refugio y un fondeo protegido de los vientos que en esta
zona, realmente se hacen sentir.
¿A quienes ofrecer esta
travesía?
Pueden
ser experimentados navegantes o no, tampoco es importante
la edad, si, lo es el estado físico, y lo más
importante "sentir el gusto o la curiosidad"
para realizarla.
¿Que es lo que se debe tener en
cuenta?
La
autoridad a bordo, es el Capitán, él sabe cual es el
mejor rumbo y el mejor lugar para un pernocte seguro. Su
experiencia, en otros mares y las diversas travesías que
han realizado en esta zona, no admiten duda alguna.
Desde
el momento que se está a bordo del velero, todos serán
tripulantes, por lo cual todos son bienvenidos a
colaborar con las tareas que se desarrollan, desde cuidar
el orden, ayudar en la cocina o en las tareas de la
cubierta, aprender algún nudo marinero o timonear; el
espíritu de camaradería debe estar siempre presente, de
esta manera se comparte, se olvidan ansiedades y se
disfruta de una excelente navegación.
¿Cómo son los veleros?
La capacidad varía entre 4 y 10
pasajeros. Las cabinas son dobles o cuádruples.
Aparejo, tipo Ketch o Sloop -
Material, aluminio.
Todas las embarcaciones están equipadas para la navegación con
los siguientes elementos de Seguridad:
Radar - Radio Vhf , Hf, Blu -
Navegador Satelital - GPS - Piloto Automático - Botes de
Goma con motor fuera de borda - Chalecos - Arneses y
Balsas Salvavidas - Puerto estanco - Elementos de
Confort, Agua corriente caliente y fría, Ducha de Agua
caliente - Calefacción central - Biblioteca - Equipo de
Música.
Bolsa de marinero (Prohibido
traer valijas)
Chaqueta
y pantalón impermeable, botas de goma, bolsa de dormir,
ropa interior térmica (tipo Helly-Hansen, Patagonia,
Musto, etc.) - guantes y gorro de lana, gafas de sol,
protector solar, calzado cómodo para el interior del
Velero, polar, pulloveres.
Duración de las travesías
Se
puede alquilar un velero, para una navegación de 1 día
por el Canal Beagle, 3 días por el Canal Beagle y hasta
Puerto Williams, 8 días para el Cabo de Hornos o
Glaciares de la Cordillera Darwin, 28 días Antártida,
45 días para Georgias del Sur.
¿Qué se incluye?
En
el caso de la navegación de 1 día, almuerzo a bordo con
bebidas, en la navegación de 3 días o más, pensión
completa con bebidas.
También
están incluidos los Transfers: Aeropuerto / Club
Náutico / Aeropuerto.
Descripción
de algunas de las navegaciones
Glaciares de la Cordillera Darwin
Duración: 8 días / 7 noches
Nos
trasladamos al muelle del Club Náutico local, el velero
nos espera pronto para el comienzo de una nueva
travesía. Navegaremos hacia el este por el Canal Beagle,
veremos su abundante avifauna de cormoranes magallánicos
e imperiales, petreles y lobos marinos. El Faro Les
Eclaireurs nos marcará nuestro cambio de rumbo hacia
Puerto Williams (Chile). Amarrados en el Club Náutico
Micalvi, pasaremos nuestra primer noche en el velero.
La
vida a bordo nos permitirá aprender las diversas tareas
que se desarrollan desde la cocina, el orden, cuidar el
agua potable hasta timonear y saber algunos nudos
marineros por lo que el espíritu de colaboración
siempre estará presente y es de esta manera que nos
desprenderemos de la ansiedad por saber hasta donde
navegaremos mañana.
Luego
de esta primera noche en Puerto Williams, donde podremos
hacer una caminata nos aprestaremos para zarpar hacia la
zona de los Glaciares, rumbo al oeste por el Canal Beagle
tendremos 6 días para recorrer esta zona que nos ofrece
seguras bahías o caletas para el fondeo de la noche y de
día disfrutar del paisaje y caminatas.
Apreciaremos
los Glaciares Holanda, Italia, Alemania, Romanche, y nos
introduciremos en un fiordo sin nombre donde
encontraremos en cada bahía un glaciar, navegando entre
pequeños bloques de hielo. La sensación que se siente
al navegar esta zona en velero es difícil de describir,
las montañas que nos rodean, los glaciares que llegan al
mar, los distintos tonos de verde, las aves que nos
acompañan, el silencio, nos muestra la naturaleza de
Tierra del Fuego menos conocida.
Cabo de Hornos
Duración: 8 días / 7 noches
Hasta
la llegada a Puerto Williams (Chile), se coincide con la
navegación a los glaciares, aunque navegar en el Canal
Beagle siempre nos sorprende. Luego de efectuar los
trámites correspondientes a migraciones dejaremos Puerto
Williams por unos días, zarparemos con rumbo al este,
por la costa de la isla Navarino hasta encontrarnos con
las islas Picton y Lennox, ingresaremos a la
"movida" bahía Nassau, en dirección a las
islas Wollaston, la fauna marina es extraordinaria. Los
famosos Williams, se hacen sentir. Y este es el momento,
si es que las condiciones meteorológicas lo permiten, de
llegar al mítico Cabo de Hornos.
Isla de los Estados
Navegando
rumbo al este por la costa sur de la Tierra del Fuego
(Argentina) y por el Canal Beagle, comenzaremos esta
navegación hacia uno de los lugares más inhóspitos de
la zona. Veremos en nuestro viaje algunas de las
estancias de Tierra del Fuego, Remolino, Harberton, y
Moat. El paisaje irá cambiando, es el final de la
cordillera de Los Andes y el principio de la llanura como
es Península Mitre. Luego de bordear esta Península
ingresaremos al estrecho de Le Maire, que separa a la
isla de Tierra del Fuego de la isla de Los Estados. Esta
isla de clima marítimo es refugio para la reproducción
de los pingüinos y lobos marinos. Tambien llamada por
los indios Yámanas tierra de la abundancia (Chuanisin)
por su abundante vegetación.
Península Antártica
Se
trata de un gran viaje hacia un mundo a parte: un mundo
mineral y helado, grandioso y espectacular, que libera en
verano algunas franjas rocosas para permitir a esa
coriácea vida animal y vegetal cumplir su ciclo de
reproducción y, a nosotros, veleros, acercarnos.
Partimos
desde Ushuaia, pero la parada en Puerto Williams es
facultativa y ligada a las condiciones meteorológicas.
Si
el tiempo nos lo permite tres a cuatro días de mar
deberán ser suficientes para, desde el Cabo de Hornos,
llegar al primer abrigo en las islas Shetland del Sur,
del otro lado del Paso de Drake, a medio día de la
Península Antártica propiamente dicha. A partir de
allí el crucero continúa descendiendo a lo largo de la
costa oeste de la Península, así lejos que lo permitan
los hielos y el clima, con una parada cada noche en
bahías o caletas conocidas o a veces desconocidos pues
queda aún mucho por descubrir. El regreso hacia el norte
se hará directamente desde el punto más septentrional
precisando de cinco o seis días.
|
|